Una experiencia personal fue origen a Dolorfin, la red de clínicas quiroprácticas más grande de Latinoamérica.
La experiencia de superar problemas de asma y escoliosis durante su adolescencia llevó Moisés Reznick a dedicar su vida a la quiropráctica y, tres décadas después, a consolidar Dolorfin, una red de clínicas especializadas que hoy suma 23 sucursales en México.
La idea es cambiar la mentalidad del ser humano sobre la salud a través de la educación”
afirmó el director general de Dolorfin, quien explicó que el proyecto busca promover una cultura de prevención mediante servicios de quiropráctica, fisioterapia, acupuntura, masaje terapéutico y terapias de descompresión.
Reznick relató que a los 16 años un tratamiento quiropráctico no solo mejoró el dolor provocado por una escoliosis, sino que disminuyó significativamente las crisis de asma que padecía desde la infancia. Esa experiencia marcó su decisión de convertirse en quiropráctico y posteriormente desarrollar un modelo de franquicias que hoy atiende a pacientes de todas las edades.
Explicó que Dolorfin basa su atención en diagnósticos personalizados y en la participación activa de los pacientes durante su tratamiento, al considerar que los hábitos saludables y el seguimiento de las recomendaciones son fundamentales para obtener resultados.
El especialista también llamó a romper los mitos que rodean a la quiropráctica y destacó la importancia de acudir con profesionales certificados, pues el objetivo es contribuir al adecuado funcionamiento del sistema nervioso a través del cuidado de la columna vertebral.
Como parte de su consolidación, Franquicias Dolorfin fue reconocida recientemente con el Premio Nacional de Calidad 2025-2026, la máxima distinción empresarial del país. La empresa fue una de las 14 organizaciones galardonadas por el Consejo Coordinador Empresarial, el Consejo de la Comunicación y el Instituto para el Fomento a la Calidad, en reconocimiento a sus procesos de innovación, liderazgo y generación de valor.
ACRÓPOLIS | OCTUBRE 2026 | 23
